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Publicado el 14 de julio de 2014

 

El pacto 'LU-LA' en Bucaramanga

Con una extraña aprobación del Concejo de Bucaramanga, el Alcalde “LUcho” Bohórquez pactó entregarle como donación al Procurador “LAlo” Ordóñez un bien histórico que estaba bajo protección del Instituto Municipal de Cultura y Turismo (ICMT) del municipio.
 

Nadie entiende por qué el alcalde Luis Francisco Bohórquez Pedraza, con la anuencia del Concejo local, le regaló a la Procuraduría General de la Nación, la Casa Luis Perú de la Croix, un bien histórico nacional. El Procurador Alejandro Ordóñez Maldonado fue quien envió una petición formal para instalar allí las oficinas regionales del Ministerio Público.

La Casa Luis Perú de La Croix, por la incapacidad del actual gobierno bumangués se cae a pedazos, y el Instituto Municipal de Cultura y Turismo -IMCT- no dispone de recursos para mantenerla en pie.

La casona que perteneció a la familia Mutis y, luego fue propiedad del militar francés Luis Perú de la Croix, la casa desde siglos atrás, sirvió de hospital para los heridos de la Guerra de los Mil Días, cuando fue sede del Batallón Ricaurte (1912-1918). Luego pasó a ser propiedad de ECOPETROL, después de TERPEL, con el apoyo del Banco de la República, la Gobernación de Santander y la Cámara de Comercio. También la Academia de Historia la tuvo bajo su cuidado, pero luego la regresó a ECOPETROL, que la donó a la Biblioteca Gabriel Turbay, hoy Instituto Municipal de Cultura y Turismo.

La Casa Luis Perú de la Croix, es edificación del siglo XVIII, declarada “Bien de Interés Cultural Municipal” (BICM), bajo la Resolución 0492 del 16 de septiembre de 2011.

Con toda esta historia, la edificación hace pocos fue ‘regalada’, a espaldas de la ciudadanía, por el alcalde Luis Francisco Bohórquez Pedraza al Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, para que allí funcionen las oficinas de las Procuradurías Regional de Santander y Provincial de Bucaramanga, lo que ha sido rechazado de tajo por la comunidad.

LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE LA CASA

La Casa Luis Perú de la Croix comenzó su declive en conjunto con el inicio del prese siglo, cuando luego del incendio de la Alcaldía de Bucaramanga, el 1º de junio de 2002, durante la administración del hoy preso Iván Moreno Rojas, fueron acondicionadas, durante un año, el despacho del Alcalde y demás oficinas afectados por el incendio.

Luego, en 2008, fue trasladado allí el Concejo de Bucaramanga, debido a que la sede de esa Corporación fue invadida por ratas y gatos de verdad. Dos años después, en agosto de 2010, fue desalojada y desde entonces fe echada al olvido por los gobiernos municipales de turno.

Para algunos conocedores de la historia bumanguesa, el estado lastimero de la Casa Luis Perú de la Croix es la demostración del poco valor histórico y sentimental que representa para las autoridades del municipio, esta clase de recintos.

LOS INSERIOS ARGUMENTOS DEL CONCEJO

El Concejo en el Acuerdo 005 del 06 de mayo de 2014 no tiene argumentos serios para dar la autorización al alcalde. Solo se basa en un Acta del Consejo Directivo del Instituto Municipal de Cultura y Turismo, que resolvió entregar a título gratuito el bien inmueble a la Procuraduría basado en la Ley 1185 de 2008 y el Decreto Reglamentario 763 de 2009, que entre otras cosas, dice en su artículo 10: “Inembargabilidad, Iimprescriptibilidad e Inalienabilidad. <Artículo modificado por el artículo 6 de la Ley 1185 de 2008. El nuevo texto es el siguiente:> Los bienes de interés cultural de propiedad de entidades públicas, son inembargables, imprescriptibles e
Inalienables”.

Inalienable significa “Que no se puede enajenar, es decir, ni transmitir, ni ceder ni vender”. Según el diccionario de la Real Academia Española, dicha palabra significa “que no se puede enajenar

El Artículo Segundo de la Ley 1185 de 2008, mencionada en el Acuerdo 005 del 06 de mayo de 2014 del Concejo de Bucaramanga indica: “Son entidades públicas del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural de la Nación, el Ministerio de Cultura, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, el Archivo General de la Nación, el Instituto Caro y Cuervo, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, los Consejos Departamentales y Distritales de Patrimonio Cultural y, en general, las entidades estatales que a nivel nacional y territorial desarrollen, financien, fomenten o ejecuten actividades referentes al patrimonio cultural de la Nación.

Por ningún lado figura la Procuraduría General de la Nación como una “entidad pública del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural de la Nación”, para recibir y administrar un “Bien de Interés Cultural Municipal (BICM)”. No puede figurar en ese listado porque la Procuraduría General de la Nación, entre sus funciones, no está la de administrar Bienes de Interés Cultural Municipal (BICM)    

Además, el Decreto Reglamentario (763 de 2009) mencionado en el mismo Acuerdo 005 de 2014,  subraya: “Parágrafo 1º El Ministerio de Cultura autorizará, en casos excepcionales, la enajenación o el préstamo de bienes de interés cultural del ámbito nacional entre entidades públicas. Las alcaldías, gobernaciones y autoridades de los territorios indígenas y de las comunidades negras de que trata la Ley 70 de 1993, serán las encargadas de dar aplicación a lo previsto en este parágrafo respecto de los bienes de interés cultural declarados por ellas”.

¿ES LA PROCURADURÍA UN ENTE RESTAURADOR?

Nadie entiende a qué ‘acuerdos’ llegaron el Alcalde “LUcho” Bohórquez y el Procurador “LAlo” Ordóñez y, por qué este último estaba tan interesado en apropiarse, con la complicidad del actual gobierno local, de una bien considerado un Bien de Interés Cultural del Municipio (BICM).

Tampoco nadie entiende porque el Concejo local, a sabiendas de que el Ministerio Público no es un Ente restaurador de bienes culturales, aprobó la solicitud que le hiciera el Alcalde “Lucho” para autorizarlo a entregar un bien de los bumangueses “a son de qué” como se pregunta la sociedad.

De acuerdo con la Constitución Política de Colombia en su Artículo 62 sostiene: “El destino de las donaciones intervivos o testamentarias, hechas conforme a la ley para fines de interés social, no podrá ser variado ni modificado por el legislador, a menos que el objeto de la donación desaparezca. En este caso, la ley asignará el patrimonio respectivo a un fin similar. El Gobierno fiscalizará el manejo y la inversión de tales donaciones”.

Y el Artículo 63 de la misma Carta Magna recuerda “Los bienes de uso público, los parques naturales, las tierras comunales de grupos étnicos, las tierras de resguardo, el patrimonio arqueológico de la Nación y los demás bienes que determine la ley, son inalienables, imprescriptibles e inembargables”.

Para más señas, el Artículo 277 de la Constitución Política de Colombia, le asigna funciones al Procurador General de la Nación. En ninguna de tales funciones, está la de recibir bienes públicos para restaurar; lo que hace el Procurador, de recibir un bien para restaurarlo, contradice al Artículo 121 que ordena: “Ninguna autoridad del Estado podrá ejercer funciones distintas de las que le atribuyen la Constitución y la ley”, lo que es lo mismo: “al funcionario público lo que no le está expresamente atribuido, le está prohibido”.

¿FAVORES POLÍTICOS?

Dentro de las reacciones que se tejen alrededor del ‘regalo’ que hace el Alcalde “LUcho” al Procurador “LAlo”, está el de un presunto favor de tipo político-administrativo (entre liberales y conservadores) que busca amainar y archivar las quejas que hoy tienen funcionarios del gobierno local, entre ellos el propio alcalde, por su actos irregulares no apegados a la Constitución y las Leyes.

De paso, los Concejales de Bucaramanga 'van pegados' a ese 'favorcito' de ser exonerados en los casos que hoy los enfrenta ante el Ministerio Público. ¿Será por eso que el Concejo de Bucaramanga "celebró la entrega de la Casa Luis Perú de la Croix para que se restaure y funcione el Ministerio Público", como dice el titular de una noticia entregada por la oficina de prensa de esa Corporación?

Porque “no de otra manera se concibe que el gobierno de Bucaramanga regale a espaldas de la comunidad, un bien público a una entidad de tipo investigativo y sancionatoria”, según abogados y representantes comunales consultados por periodicoportada.com.

LA CULTURA EN BUCARAMANGA: CENICIENTA

Dentro del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que hoy estudia el Concejo, el sector donde está ubicada la Casa Luis Perú de la Croix es considerado como parte de la zona de conservación urbana y urbanística pero esto, según gestores culturales son “paños de agua tibia”, pues la Casa no tiene dolientes y menos un presupuesto para restaurarla y mantenerla.

En el Diagnóstico Cultural del Plan de Desarrollo de Bucaramanga, (PDB) en su página 92 señala: “La Casa Luís Perú de la Croix, propiedad del municipio, no cuenta con un proyecto funcional, a pesar de la vocación cultural que tiene y su ubicación estratégica en la ciudad”.

Entre los propósitos incumplidos, la página 95 del mismo PDB señala: “Garantizar la puesta en valor y funcionamiento de los siguientes Bienes de Interés Cultural del Municipio: Centro Cultural del Oriente, Teatro Santander y Casa Luís Perú de la Croix”. Por ningún aspecto figura la donación de ese bien inmueble, por cuanto, según dice el Contrato de donación Nº 3519 del 21 de agosto de 1992, donde ECOPETROL entrega el bien al actual dueño, el IMCT, el bien debe ser destinado para el desarrollo de programas culturales y no de otro tipo y no existe ninguna relación de la Procuraduría General de la Nación con los temas culturales, ya que la Casa Luis Perú de la Croix requiere de un Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP), que se elabora para los bienes e inmuebles que están bajo amenaza de ruina, como este inmueble.

LOS ÁULICOS DEL ALCALDE

Algunos que apoyan al alcalde en el tema de Valorización y dicen ser expertos en patrimonios, salen ahora a terciar también a favor del Alcalde para regalar la Casa Luis Perú de la Croix y aseguran que el problema está en que el IMCT no tiene recursos y tampoco un Plan con Actividades  Culturales. Nunca el Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga, ha contemplado ni diseñado y menos ejecutado de un Plan destinado a fortalecer la parte física y  desarrollar actividades al interior de los llamados Bienes de Interés Cultural Municipal” (BICM)

A comienzos del presente año, Daniel Brijalbo Michaels, Asesor en Patrimonio de la Secretaría de Planeación de Bucaramanga, afirmaba que en esa época se diseñaba un Proyecto de Intervención, para determinar qué podría funcionar allí, si una biblioteca, un archivo o un museo, sin embargo parece que dicho Proyecto fracasó porque nunca se conoció resultado alguno.

Más allá de esta discusión, el historiador expresaba en ese momento que uno de los principales problemas que enfrentan estas construcciones es que, a pesar de expedirse una Resolución que confirma su declaratoria como Bien de Interés Cultural Municipal (BICM) o un acto administrativo, la tramitomanía ante entidades como la Oficina de Instrumentos Públicos también retrasa el proceso.

Brijalbo explica que otros bienes como la Casa Acevedo en el barrio Bolarquí y la antigua sede de (carrera 34 con calle 41) a pesar de que son BICM, aún no cuentan con esta anotación en sus folios de matrícula inmobiliaria. “No los han devuelto porque falta un dato, porque se debe entregar doble copia firmada por el Alcalde, porque las resoluciones no cumplen con lo que dice la nueva Ley (1579 de 2012 o Estatuto de Registro de Instrumentos Públicos), a pesar de que fueron expedidas años atrás”. 

Sin embargo, Édgar Villamizar Bueno, registrador de la Oficina de Instrumentos Públicos de Bucaramanga, aseguró que no existen trabas a la hora de realizar anotaciones en los folios de matrícula inmobiliaria de estos inmuebles. Sostiene que el problema está en que los funcionarios públicos creen que el proceso termina solo con expedir una Resolución o un Acto Administrativo. “Deben venir a la Oficina y entregar los documentos necesarios para hacer la anotación”, comenta el Registrador.

Lo ideal es que esto exista, para que los interesados en pedir algún tipo de licencia de construcción conozcan que el inmueble está protegido. Esto no significa que la resolución de declaratoria del inmueble o el acto administrativo no tenga efecto”, concluyó el funcionario.

La donación de la Casa Luis Perú de la Croix por parte del gobierno del alcalde Luis Francisco Bohórquez Pedraza al Procurador Alejandro Ordóñez Maldonado es la típica incapacidad de una  Administración Pública para gestionar de manera eficiente lo público, en especial los Bienes de Interés Cultural de la Ciudad, incapacidad incluso inducida por el modelo de Estado y el estilo administrativo imperante, para darle prelación a lo privado como única opción, aunque en esta caso, la Casa Luis Perú de la Croix se entrega a otro Ente público pero con otro fin, por esa misma incompetencia. 

Serán las autoridades encargadas de velar por el buen funcionamiento de lo público, en este caso sería la Contraloría Municipal de Bucaramanga, la que tenga que ponerse al frente de esta nueva investigación que debe soportar el alcalde “Lucho” al entregar en donación al Procurador “Lalo” un bien inmueble que es Inalienable palabra que significa “Que no se puede enajenar, es decir, ni transmitir, ni ceder ni vender”, según el diccionario de la Real Academia Española, dicha palabra significa “que no se puede enajenar”, según el Decreto nacional 763 de 2009, reglamentario de la Ley 1185 de 2008, que modifica y adiciona la Ley 397 de 1997, llamada Ley General de Cultura.


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