Publicado el 20 de octubre de 2014

Video incrimina a exsenador de vender vivienda
de las que ofrece gratis el gobierno

En Barbosa, Marco Alirio Cortes Torres ofrece por $1’000.000, cada vivienda de interés prioritario regalada por el gobierno nacional. Gobernador de Santander emproblemado
por construcción de gimnasio con sobrecosto.

En un predio, ubicado en las afueras de Barbosa en el departamento de Santander, funciona desde hace más de 50 años el aeropuerto La Esperanza, que sirve a las comunidades de los municipios que hacen parte de la provincia de Vélez, al sur de Santander.

Pero porque es un aeropuerto de poca utilización, el gobierno local planteó darle otro uso distinto al terreno, por lo que lo ofreció para la construcción de 3500 apartamentos”, según lo dijo el vicepresidente Germán Vargas Lleras, quien aclaró además que el Ministerio de Vivienda otorgó el dinero, que aún no ha sido utilizado: Está en una fiducia.

Si quieren recuperar el aeropuerto lo contemplamos, si quieren darle desarrollo al programa de vivienda, los recursos existen”, insistió Vargas Lleras. Por s parte el viceministro de Vivienda, Guillermo Herrera, aseguró que “es un aeropuerto que se encuentra en operación y que mientras se encuentre en operación no puede ser destinado para vivienda de interés prioritario”.

Hay quienes se oponen al aducir razones legales, como una advertencia que hace la Contraloría del departamento de Santander, al indicar que dicho terreno está destinado a servir de puerto aéreo, para lo que han sido invertidos $2.500’000.000, por lo que podría constituirse en un daño al patrimonio público, dadas la inversiones que allí han hecho la nación y el propio municipio de Barbosa”.

A las voces que no están de acuerdo de utilizar el aeropuerto para la construcción de viviendas, se unió la Aeronáutica civil, al considerar que no se debe acabar con ese terminal porque “es de utilidad pública y presta servicio público esencial de transporte aéreo”.

Por su parte el gobierno local argumenta, para convertir el aeropuerto en bloques de apartamentos de interés social, que el aeropuerto de Barbosa no es un servicio esencial para los allí residentes, porque no está incluido en los itinerarios nacionales aéreos. La pista de Barbosa es el único aeropuerto regional en 100 kilómetros a la redonda, donde el exparlamentario del partido de la U, Marco Alirio Cortés Torres anunciaba, con ayuda del gobierno, la construcción de 210 apartamentos de interés social, los mismos que construye y regala del gobierno nacional.

La idea de Cortés y el gobierno central, era acabar con el transporte aéreo, con lo que afectaría a más de 100.000 habitantes de la provincia de Vélez, tal como cuando acabaron la línea de tren que uní a la región con Bogotá. Hoy de ese paso del tren, solo queda en Barbosa el recuerdo de una estación férrea en ruinas, convertida en un monumento a la desidia, negligencia y corrupción, pese a una ley que la convierte en patrimonio histórico del país.

El gobierno local de Barbosa, fundada en 1539, parece desconocer que el transporte en sus diversas manifestaciones, es la solución a gran parte de las necesidades de esa región y se le hace fácil acabar con el aeropuerto para apoyar las iniciativas del gobierno nacional en la construcción de viviendas, las que se pueden ejecutar en otro sector del municipio.

 

VENDEN LA VIVIENDA

La propuesta del gobierno municipal a la comunidad de Barbosa, es que cada persona aporta $1’000.000; son 210 apartamentos al inicio, por lo que serían recogidos $210’000.000, más la proyección existente a construir en el terreno otras 3290 viviendas, con lo que se recogería la suma de $3500’000.000, los que según dicen allegados al gobierno local, se invertirían en la compra de un terreno donde se iría a construir una pista comercial, que estaría ubicada en la vereda El Amarillo y un sector denominado Pozo Negro.

Esa iniciativa fue aprobada por la mayoría del concejo, por iniciativa de la alcaldesa Maryury Rocío Galeano Jiménez, esposa del principal impulsor de la construcción de viviendas en el aeródromo, el exsenador Marcos Alirio Cortés Torres.

Pero el gran interrogante surge, cuando el gobierno nacional anuncia la entrega gratuita de viviendas de interés social en todo el país, ¿por qué el gobierno de Barbosa, con el visto bueno del concejo, somete a los posibles beneficiarios a pagar $1’00.000? Además la responsabilidad de la construcción de aeropuertos recae sobre la Aeronáutica Civil, no sobre la población de los municipios.

EL GIMNASIO

A la par con el anuncio de la utilización de la pista aérea para la construcción de bloques de apartamentos, está la polémica causada por la construcción de un gimnasio a cielo abierto en medio de la nada, solo con la pista aérea a uno de sus costados, que según un informe de la Contraloría contó con el aval de la gobernación de Santander y su precio sería superior a los $133’000.000.

Esa cifra está alterada en más del 300% con relación al costo real del escenario público construido por el gobierno regional, tal como lo confirmó Édgar Quiñónez, concejal de Barbosa, quien dijo haber solicitado una cotización a la misma empresa que lo construyó: “Nos cotizaron con IVA y todo instalado en 42’000.000. Igual valor tuvieron 100 gimnasios construidos por el Inder del vecino Boyacá, en igual número de municipios de ese departamento.

El gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, cuyo nombre aparece en la placa de inauguración, considera que “si se van a hacer las viviendas pues yo creo que el gimnasio va a ser óptimo y si se va a hacer y a mantenerse la pista, tenemos que respetar el espacio”. Hoy Aguilar Villa y su secretaria de Infraestructura, Claudia Yaneth Toledo Bermúdez, están inmersos en investigaciones de tipo penal por construir en lugar no apropiado el gimnasio, sobredimensionado en su valor real.


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