Periodismo independiente para la promoción de los Derechos Humanos, la Democracia y la Paz.

 

Barrancabermeja consume mercurio. ¿Dónde está la CAS?

Un estudio liderado por la Universidad Pontificia Bolivariana reveló la presencia de altos niveles de mercurio y otros agentes peligrosos en la ciénaga San Silvestre de Barrancabermeja, principal fuente de abastecimiento de agua para el municipio. La CAS permanece callada ante el envenenamiento de la ciénaga.



Un estudio realizado por la Universidad Pontificia Bolivariana determinó que durante el 2015 los índices de mercurio, amonio y plata aumentaron de manera significativa en la Ciénaga San Silvestre, de donde los barranqueños consumen el agua que es tratada por la Empresa Aguas de Barrancabermeja.

Pese a que dicho estudio es público desde el año pasado, la Corporación Autónoma Regional de Santander -CAS-, entidad encargada de salvaguardar el medio ambiente en 74 de los 86 municipios del departamento no ha hecho pronunciamiento alguno y menos, ha adelantado estudios que confirmen o nieguen la existencia de esos metales en la ciénaga San Silvestre.

Para conocedores del tema ambiental en la segunda ciudad de Santander, la CAS, en lugar de favorecer a la comunidad barranqueña para la conservación ambiental, ha perjudicado a los barranqueños con la aprobación de dos botaderos de basura en un lugar prohibido, por estar muy cerca al paso de una de las fuentes naturales que surten la Ciénaga San Silvestre.  

LA CONTAMINACIÓN

Yesid Blanco, reconocido médico y ambientalista en el Magdalena Medio, reveló al Periódico El PregoneroTV del periodista Daniel Barba Yanez que, según la investigación de la Universidad Pontificia Bolivariana, la ciénaga San Silvestre ha sido contaminada con materiales tóxicos como mercurio, amonio y plata, por lo que hace un llamado a la autoridad ambiental para que se encuentren las causas de esta contaminación.

Según este análisis, si bien los resultados obtenidos evidencian que se cumple con las exigencias de la Ley vigente para uso de agua doméstica, también se evidenció que en algunos elementos como el amonio, mercurio y fenoles de algunas de las muestras se presenta incumplimiento en la norma vigente, que es el Decreto 1594 de 1984, que determina los parámetros para el agua de consumo humano.

Esa agua no tratada (Ciénaga San Silvestre) tiene un alto grado de contaminación de materia orgánica, de muchos factores, de putrefacción de la materia verde”, confirmó el Gerente de la empresa Aguas de Barrancabermeja, Sergio Amarís. Señaló que en Barrancabermeja “es más difícil producir agua potable porque se trata de un agua estancada, contaminada y con alta sedimentación” la recogida de la Ciénaga San Silvestre que recibe el líquido de fuentes que llegan de predios donde, con la anuencia de la CAS, están construidos dos botaderos de basura, que ayudan a la contaminación del líquido.

El actual Secretario de Medio Ambiente Ricardo López, informó por su parte que el estudio realizado por la UPB reposa en su despacho “Eso fue un diagnóstico que se le hizo a la Ciénaga San Silvestre para poderle hacer el plan de manejo ambiental. Es lo que va a permitir conocer el estado en que se encuentra la ciénaga. Hacen unas recomendaciones y nos dicen que sí hay presencia de diferentes metales nocivo pero que la ciénaga todavía es hábitat de algunas especies únicas y eso permite inferir que su estado es recuperable”, dijo el funcionario, sin embargo, el gobierno del alcalde Darío Echeverri Serrano tampoco se ha preocupado por la situación que tiende a agravarse por la acumulación de los metales en la ciénaga.

En abril pasado, el Jefe de la Línea de Recurso Hídrico de la Corporación Autónoma de Santander, Rodolfo Sánchez, afirmó conocer el estudio, pero aclaró que hasta el próximo 12 de abril se iba a cumplir una reunión en Barrancabermeja para determinar en detalle sus implicaciones. hasta el momento, siete meses después, nadie conoce en el puerto petrolero, qué determinación ha tomado la máxima autoridad ambiental de Santander para evitar que los barranqueños consuman aún el agua que es extraída de la ciénaga contaminada.

El Comité Prodefensa de la Cuenca Hídrica San Silvestre, que fue muy activo durante el pasado Gobierno municipal y que se ha permanecido callado en el actual, tiene su propia visión del estudio sobre la calidad de la ciénaga, que contrató el Gobierno de Elkin Bueno.

De manera preocupante vemos que de acuerdo a los resultados ha habido un aumento en niveles de metales pesados y sustancias que deben ser controladas para evaluar la calidad del agua. Cada una de ellas tienen unos niveles máximos permitidos. Ahí aparecen el mercurio, el amonio, los fenoles y la plata”, dijo Yesid Blanco, uno de los integrantes de ese Comité.

Blanco destacó que para el caso del amonio y los fenoles superan en gran proporción los límites máximos permitidos y eso es una alerta para la comunidad.

Los metales pesados como el mercurio solo pueden ser potabilizados mediante sistemas complejos. Con respecto a los fenoles y amonios estos son definidos por vertimiento de tóxicos al agua. Llama la atención que el estudio compara los valores registrados en 2014 y 2015 y en el primer año no aparecen estos elementos por encima del valor normal, lo que sí pasa en 2015”, recalca Blanco.

¿QUÉ ES LA CIÉNAGA SAN SILVESTRE?

La Ciénaga San Silvestre es un reservorio natural de agua dulce ubicado en cercanías de la ciudad de Barrancabermeja que tiene una gran importancia ambiental y es fundamental para el sostenimiento de los pobladores de la región y a su vez se ha convertido en la fuente de
suministro de agua a una población cercana a los 500.000 habitantes. Debido al uso de ella y a la realización de algunas obras civiles, entre ellas la construcción de dos botaderos de basuras, su ciclo natural ha sido afectado, lo que ha generado un serio deterioro ambiental, en especial, porque se ha catalizado un proceso continuo y delicado de eutroficación (Acumulación de residuos orgánicos) que impacta de manera significativa este ecosistema.

A esta ciénaga llega la Subcuenca del Caño San Silvestre ubicado muy cerca a los dos botaderos autorizados por la CAS. El Caño es una de las Subcuencas más importantes localizadas en territorio de Barrancabermeja; se localiza hacia la parte central, es una cuenca achatada, con pendientes bajas hacia su desembocadura y altas hacia su cabecera, que está conformada por las micro cuencas de Llanitos, El Zarzal, Peroles y Vizcaína. Comprende una extensión aproximada de 972 kilómetros cuadrados y tiene una pendiente media de 6.92 metros por kilómetro.

Este ecosistema funcionó desde tiempos remotos como un importante humedal del río Magdalena, sirvió de sitio de desove de las especies acuáticas, con lo cual se lograba de manera natural, mantener un equilibrio biótico de las distintas especies que poblaban parte
de la cuenca del río mencionado, por lo que era útil para los moradores de la región. Hoy la contaminación de sus aguas no permite la reproducción de peces.  

Debido a su abultada contaminación, “este ecosistema está muriendo lentamente y con el tiempo se convertirá en una laguna de fermentación aeróbica generando serios impactos que afectarán la vida en sus alrededores”, sostiene una propuesta teórica para la deseutroficación de la Ciénaga San Silvestre, monografía presentada como requisito parcial para optar al título de especialista en ingeniería ambiental por los entonces estudiantes Mabel Rocío Díaz Pineda y Guillermo Rueda Rueda en el año 2006.

Es conveniente precisar que en torno de ello (la contaminación de la Ciénaga) existen múltiples intereses políticos y personales que generan dificultades en la consecución de la información”, dice la propuesta de los estudiantes. Ese panorama no ha cambiado pues hoy los intereses de políticos del municipio y el departamento priman sobre los intereses de las comunidades afectadas por la contaminación de los basureros autorizados por la CAS.

Desde esa época, (2006 cuando fue presentada la propuesta) han transcurrido 10 años, y la situación de la Ciénaga san Silvestre, cada día empeora con la pasividad y falta de responsabilidad de las autoridades ambientales del departamento, hoy politizadas.

¿DÓNDE ESTÁ LA CAS?

La Corporación Autónoma Regional de Santander, dirigida por Flor María Rangel Guerrero, perteneciente al grupo del Coronel Hugo Aguilar, es la responsable directa de la preservación ambiental de Barrancabermeja. Sin embargo, pese a tener tamaña responsabilidad, aceptó que dos empresas particulares, una de ellas conformada por dirigentes políticos del departamento y el municipio, construyeran sendos basureros en cercanías a un conglomerado humano y muy cerca al paso del Caño San Silvestre, principal fuente de agua hacia la Ciénaga.

Leer: ¿Quién dice la verdad sobre el "relleno sanitario" de Barrancabermeja?

Leer: La CAS quiere convertir a Barrancabermeja en el “Patio Trasero” de Santander y otros departamentos

Uno de esos botaderos fue cerrado luego de una Sentencia del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, luego de varios intentos ante la CAS para que revocara las Licencias Ambientales otorgadas. Los poderes políticos, liderados en ese entonces por el hoy exgobernador Richard Aguilar Villa, primaron sobre el derecho a la vida de la comunidad barranqueña.

Leer: La CAS de espaldas a Barrancabermeja

Leer: Barrancabermeja Basurero Regional: ¿Chantaje de la CAS?

Leer: Con el basurero Anchicayá, ¿engañada la CAS?

Hoy, ante la crisis ambiental que sufre Barrancabermeja por la alta contaminación que sufren sus afluentes de agua (Ciénagas Miramar, Llanito, San Silvestre, El Zarzal, Peroles y Vizcaína, entre otras) y las consiguientes afectaciones que soportan las comunidades urbanas y rurales del Municipio, la CAS permanece pasiva, sin que exista poder humano posible para que actúe como es de su responsabilidad.


El Periódico Portada no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad directa del usuario que los escribe.
El Periódico Portada se reserva el derecho a eliminar aquellos que agredan a otras personas, utilicen un lenguaje vulgar, o sean comentarios sobre publicidad de cualquier tipo.