Publicado el 29 de julio de 2014

Orden de captura contra exjefe de Seguridad de
ECOPETROL por masacre en Barrancabermeja

Otros ocho integrantes de la fuerza pública también son cobijados con medida de
seguridad por estar relacionados con el hecho donde 7 personas fueron
asesinadas y otras 25 desaparecidas. Cuatro integrantes de la
Furza Pública han sido capturados

El 16 de mayo de 1998 en un recorrido por varios barrios populares del nororiente de Barrancabermeja, un grupo de 20 paramilitares comandados por Mario Jaimes Peña alias “El Panadero” asesinó a 7 personas y se llevó, en dos camionetas, a 25 más que fueron asesinadas en las semanas siguientes en una zona rural cercana al Corregimiento San Rafael de Lebrija, base de los paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Santander y el Sur de Cesar -AUSAC-.

El grupo lo conformaban 14 patrulleros urbanos y 6 hombres de la escuadra de alias “Danilo”, comandante de Puerto Cayumba una vereda de Puerto Wilches, donde también operaban las AUSAC. Su función era apoyar la seguridad de los urbanos. Al frente iba ‘Panadero’.

En la versión entregada por alias ‘Panadero’, el exguerrillero y exparamilitar ratificó la vinculación en el crimen de miembros de las fuerzas militares, pero esta vez aclaró que fueron un Capitán, un Mayor del Ejército adscritos al Batallón Nueva Granada y además, el director del DAS de la época en el puerto petrolero, un Coronel y un Teniente de la Policía del Magdalena Medio, los que facilitaron la incursión paramilitar.

En versiones anteriores, “El Panadero” había afirmado que para la masacre contaban con la complicidad de la fuerza pública, y precisó que les dieron 30 minutos para entrar a la ciudad “a pescar al que reconociéramos como guerrillero” y salir a refugiarse en San Rafael de Lebrija. Sin embargo, hasta el momento solo había involucrado al Cabo Primero Luis Alfonso Salcedo, quien murió baleado un año después de la masacre en un atentado de la guerrilla. Salcedo fue quien el día de la masacre advirtió a los hombres de las autodefensas que “no dejaran muertos que recoger”.

Lo nuevo de la versión de alias “El panadero”, es el señalamiento directo de cómo fue la participación del Ejército, el DAS y la Policía. El exguerrillero y exparamilitar le aseguró a la Fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, que se contactó con un Capitán retirado del Ejército, quien le hizo el enlace con un Mayor y otro Capitán del Batallón Nueva Granada, con sede en Barrancabermeja. “Con el Capitán y el Mayor nos reunimos varias veces en las oficinas del B2. En esas reuniones les conté los planes de hacer una ‘limpieza’ de guerrilleros en algunos barrios, para la cual necesitábamos que ellos cuadraran su gente para que ese día no hicieran retenes ni desplazamientos en el sector”.

Aseguró “El Panadero” en su versión, que el mismo intermediario, un Capitán retirado del Ejército, lo contactó a él y a su gente con el entonces director del DAS de Barrancabermeja. “Le dijimos lo mismo que a los del Ejército. La idea era que ese día la Fuerza Pública no reaccionara y nos diera el tiempo necesario para cometer la masacre. El director del DAS se comprometió con nosotros y nos dio su palabra de no reaccionar. Sin embargo nos traicionó y días después le pasó un informe al Ejército en el que denunciaba la incursión”, dijo Mario Jaimes Peña alias “El Panadero”.

Días después, a través del mismo intermediario, según “El Panadero”, el director del DAS se comprometió a darle el tiempo necesario al comando armado de paramilitares para que cometieran la masacre: “El capitán retirado me contactó con un coronel de la Policía y un integrante de la Sijín. Ellos se comprometieron a darnos el tiempo necesario pero nos pidieron que no le dejáramos los muertos en la calle”, dijo. Sin embargo, en la huida dejaron siete muertos.

 

El primer militar vinculado al proceso, cuya investigación lideró la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía el mismo año de la masacre, fue el Sabo Segundo del Ejército, Rodrigo Pérez Pérez, que pertenecía al Batallón Nueva Granada con sede en Barrancabermeja. A Pérez se le dictó medida de aseguramiento el 12 de agosto del mismo año de la masacre, por los delitos de homicidio múltiple agravado y secuestro extorsivo, como presunto coautor de los 7 homicidios y los 25 secuestros ocurridos el 16 de mayo de 1998 en Barrancabermeja. Sin embargo, a los ocho meses recuperó la libertad provisional bajo el pago de una fianza.

En el proceso penal, han sido condenados los paramilitares Fremio Sánchez, Mario Jaimes Mejía alias “El Panadero”, Adalberto Galvis Pestana, José María García Arias alias “Bebe”, Jhon Alexander Vásquez alias “Pepol”, Joaquin Morales alias “Danilo”, Javier Pumarejo Martínez alias “Sandy”, Pedro Mateo Hurtado Moreno y Henry Ricardo alias “El Sordo”, algunos de los cuales se acogieron a sentencia anticipada.

EL JEFE DE SEGURIDAD DE ECOPETROL

Dentro de las investigaciones que adelanta la rama judicial, fue solicitada la captura de José Eduardo González Sánchez, jefe de seguridad de ECOPETROL para la época de la masacre, quien fue capitán del Ejército y, han sido capturados el capitán (r) Oswaldo Prada Escobar, jefe del B2 del Batallón Nueva Granada, en la época de la masacre, los Tenientes de la Policía Juan Carlos Celis Hernández, Antonio Enrique Daza Camargo y John Héctor Guzmán Santos. Para el Coronel Joaquín Correa López quien era el Comandante de la Policía Regional del Magdalena Medio en el momento de la masacre, también ha sido solicitada orden de captura así como de un Capitán de apellido Camacho. Ambos huyen de la justicia.

Además, las autoridades investigan la presunta participación de varios comerciantes de la ciudad, que de acuerdo con las versiones de quienes ejecutaron la masacre, financiaban a los grupos paramilitares que actuaban en Barrancabermeja.


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