Año oscuro para Duque

Por estos días, se cumple un año del discurso de victoria del presidente Iván Duque, el 17 de junio de 2018 tras las votaciones de la segunda vuelta presidencial. Esa noche, cuando los resultados lo definían como nuevo mandatario de los colombianos, hizo anuncios importantes y delineó propuestas que se desarrollarían en su gobierno.

Durante el discurso, Duque habló de parar la polarización, desarrollar el campo, realizar compromisos medioambientales; prometió universidad gratuita para los más vulnerables, mejoras en la salud y dijo que no haría “trizas los acuerdos de paz“.

En su discurso de posesión el presidente Duque afirmó que no iba hacer trizas los Acuerdos de Paz que fueron firmados por su antecesor Juan Manuel Santos con la extinta guerrilla de las FARC, en septiembre de 2016. Sin embargo, avanzan varias modificaciones a la implementación en el Congreso de la República.

Uno de los cambios que tienen su curso en la célula legislativa tiene que ver con el proyecto de acto legislativo que señala que el secuestro y el narcotráfico no serán conexos al delito político pasó a último debate en la plenaria del Senado.

Además, el Gobierno en cumplimiento de una alocución del mandatario Duque en el que anunciaba las objeciones a la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) -que posteriormente tumbó la Corte Constitucional-, como Plan B radicó en el Congreso de la República una reforma constitucional.

La iniciativa va encaminada a la exclusión de los delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes de la justicia transicional. Según el gobierno, se debe dejar claro que quien reincida en actividades criminales perderá todos los beneficios consagrados en la JEP.

El canciller Carlos Holmes Trujillo se reunió en Noruega con el ministro de Cooperación Internacional de ese país, Dag-Inge Ulstein, e insistió en la necesidad de realizar modificaciones al proceso de implementación de los acuerdos de paz con la extinta guerrilla de las FARC, en contravía a lo dicho por Duque durante su primer discurso como presidente electo. Sobre ese tema, Trujillo García señaló que esos cambios tienen como finalidad garantizar justicia con legalidad (¿?).

El mandatario de los colombianos también se comprometió a trabajar para despolarizar el país y unir a todos los ciudadanos, sin distingos de color, raza, partidos, religión, etc. La promesa, hasta ahora, parece no haberse cumplido del todo. Por lo menos eso es lo que dicen desde diferentes sectores. Duque se ha concentrado en los temas que más dividen a los colombianos, como el proceso de paz y las objeciones a la JEP, devolviendo al país a la época del plebiscito. Además, advierte que su desinterés por hablar con la oposición, hace que el país siga cada vez más desunido que nunca.

El presidente está atrapado en las pretensiones de un partido de gobierno, el Centro Democrático, que cada vez es más radical y busca concentrarse en temas como el referendo que ataca el estado de derecho y la independencia judicial. Este Gobierno, según analistas, “nos ha polarizado más en vez de unirnos.

El acuerdo entre todos es posible, pero al presidente Duque no le han salido bien las cosas pese a ser bien intencionado. El presidente al parecer es mal asesorado, y se han presentado episodios que han acentuado la polarización. El gobierno ha tratado de convocar un gran pacto nacional, pero la convocatoria ha sido fallida porque no involucraron a todos los actores políticos.

El Centro Democrático dice que el país no debe temerles a las diferencias políticas. La polarización, según ellos, no tiene nada que ver con la posición del presidente Duque sobre temas de paz.

Hay quienes advierten que el presidente ni siquiera logró superar la polarización en la lucha contra la corrupción, porque el Gobierno en pleno no se puso la camiseta por la consulta y tampoco logró las mayorías para que los proyectos se aprobaran en el Congreso.

En materia de desarrollo rural, lestrategia 360 es la gran apuesta con la que el ministerio de Agricultura espera lograr la gran reforma rural anunciada por el presidente Iván Duque, en la que se contemplan iniciativas que abordan lo financiero, los riesgos climatológicos y el tema de mercado. Pero nada de esto ha surgido: Las carreteras no se han construido todavía pese a que existen los recursos; la línea de crédito es un proceso que toma tiempo para el fortalecimiento de entidades técnicas como el ICA y el Banco Agrario, pero ese tiempo no ha llegado.

Frente a la meta de lograr que se consolide la clase media en el campo colombiano, como señaló en su discurso de posesión el primer mandatario, las Dignidades Agropecuarias de Colombia señalan que poco se ha avanzado. Hacer clase media es producción, trabajo y empleo para que haya riqueza; eso es lo que no está haciendo Duque y su gobierno, porque la producción está siendo afectada por el mercado extranjero y cada vez Colombia se inunda de producción importada.

Luego de ganar las elecciones presidenciales, Iván Duque planteó un esquema de gratuidad gradual para el ingreso a las universidades públicas, propuesta para avanzar en la desconcentración de la oferta y llegar a zonas y regiones apartadas. Pero, ¿Cómo avanza esta promesa?

De acuerdo con la ministra de Educación, María Victoria Ángulo “vamos avanzando al momento con 32.843 beneficiarios de 32 departamentos. Abriremos en el segundo trimestre la siguiente convocatoria que nos permitirá llegar a la meta este año tener 80.000 beneficiados“.

Durante los once meses que lleva el gobierno de Duque, dos han transcurrido en medio protestas de estudiantes y docentes. Y aunque con las universidades públicas el presidente entabló un diálogo y llegó a acuerdos, el problema de fondo sigue intacto ya que temas como la calidad de la educación y la adaptación a la llamada ‘cuarta revolución industrial’, aún no dan inicio.

El presidente Iván Duque anunció hace un año, cuando ganó las elecciones, que el país tendría una salud que garantice el aseguramiento, la cobertura y mejore el pago a los médicos. Hasta el momento no ha pasado nada que mejore la calidad profesional de los médicos.

El Colegio Médico hizo un estudio de la parte laboral de los profesionales y descubrió una situación catastrófica en factores como irregularidades de contratación y el no pago a los profesionales; es decir, que todo lo que Iván Duque prometió no se ha visto.

Durante el Gobierno de Duque Márquez fue aprobada la ley del Residente con la que estos médicos comenzaran a devengar más de dos millones de pesos de salario, cuando antes esta actividad no era remunerada.  Hasta el momento, nada de nada.

El gobierno del presidente Iván Duque tiene grandes retos en materia ambiental, entre ellos frenar la deforestación -sobre todo en la Amazonia-, la delimitación concertada de dos páramos (Pisba y Santurbán) y la protección de los ríos Amazonas y Atrato (Chocó), entre otros asuntos.

Sin embargo, pese a esta enorme tarea, uno de los logros más significativos del Gobierno de Iván Duque fue incluir el agua y la biodiversidad dentro la política de Defensa y Seguridad, entendiendo que la protección de estos ecosistemas tendrá especial atención por parte de las Fuerzas Armadas y de la Policía.

En cuanto a los carros eléctricos, el Ministerio de Ambiente asegura que promueven, por medio de proyectos de ley en el Congreso, unas metas obligatorias de inclusión de vehículos eléctricos para transporte público y transporte oficial que inicia con 10 % de ellos adquiridos en 2020 y termina con 100 % en el año 2030. Recientemente, el Congreso aprobó una ley que incentiva la compra de carros eléctricos que establece una serie de incentivos reducción impuesto sobre el vehículo y tarifas diferencias en parqueaderos, entre otros beneficios.

En el reciclaje, es bien sabido que Colombia produce más de 12 millones de residuos de los cuales recicla cerca del 17 %. En ese sentido, el Ministerio de Ambiente inició la operación de un proyecto piloto con más de 110 grandes empresas a nivel nacional, para realizar gestión ambiental de residuos de envases y empaques. Además, el Gobierno de Duque plantea un ambicioso programa de política pública de ‘economía circular’, que involucra a los sectores públicos y privados para cerrar el ciclo de materiales usados en la industria con el firme propósito de generar menos residuos sólidos y aprovechar al máximo el reciclaje. En ese sentido, cinco ciudades ya han firmado convenios de economía circular como Bucaramanga, Yopal, Cali, Pereira y Cartagena.

En síntesis, estos primeros 365 días del gobierno del presidente colombiano Iván Duque Márquez, han pasado con más pena que gloria, más con dificultades que con aciertos, donde la descomposición social, el abandono de los más vulnerables y el incremento de la corrupción, han sido piezas rimbombantes de un discurso inicial que no ha cumplido.

Le quedan al presidente Duque tres años para que ‘enderezca’ el rumbo de un país donde su presidente pasa más tiempo en el exterior, donde su presidente utiliza su tiempo pensando en el destino de la hermana república bolivariana de Venezuela, pero parece que no pensara ni le preocupara el desaforado destino oscuro que tiene Colombia.