En Bucaramanga: Rescatados niños utilizados para la mendicidad

Durante el comienzo de la presente semana, 27 niños fueron rescatados en los semáforos, puentes y calles de Bucaramanga, los que al parecer eran utilizados para la mendicidad por parte de inmigrantes venezolanos, configurándose el delito de trata de personas. Por su parte, el gobierno municipal niega que este hecho se presente en la ciudad.

Los operativos fueron realizados entre la Personería de Bucaramanga y la Policía de Infancia y Adolescencia, luego que el exconcejal y precandidato a la alcaldía, Jaime Andrés Beltrán, denunciara ante los medios de comunicación sobre la presencia en la ciudad de una red dedicada al alquiler de menores para pedir dinero en las calles.

Según Beltrán, fueron seis meses de investigación en distintos sectores de la ciudad, donde encontró que padres y madres colombianas les alquilan sus bebés a familias venezolanas para ser expuestos en la comunidad, en busca de limosnas. Los pequeños, de acuerdo con la investigación, son sedados para que permanezcan dormidos durante el día. “Estos niños utilizados para mendigar en los semáforos son drogados con drogas naturales y alguna psiquiátricas”, dijo Jaime Andrés Beltrán.

NIÑOS DESNUTRIDOS Y MALTRATADOS

Según el dirigente político, “personas inescrupulosas se están aprovechando de las personas de escasos recursos y de los migrantes para alquilarles sus hijos y usarlos en la mendicidad, ya que por medio de los niños estos explotadores calan en la conciencia caritativa de los bumangueses para recaudar más dinero”.

Estos niños son alquilados por sus padres a los venezolanos, a razón de $20.000 cada uno, para que pidan limosna en los semáforos y calles de Bucaramanga.

En andenes, esquinas, puentes peatonales, parques, de negocio en negocio y de vivienda en vivienda, todos los días es fácil observar en esta capital, una gran cantidad de personas que cargan niños en sus brazos, mientras piden dinero a la ciudadanía. Estos niños por estar sedados, no reciben alimentación, por lo que se convierten en niños maltratados y desnutridos, con la complicidad de sus propios padres.

REDES CRIMINALES

Para las autoridades que tienen conocimiento de estos hechos, “existen redes criminales que se dedican a alquilar bebés, de entre un mes y 36 meses de edad, para pedir limosna”. Por su parte, la investigación adelantada por el grupo de Jaime Andrés Beltrán, demostró que se trata de una práctica organizada. “Estos niños son alquilados por alrededor de $20 mil diarios”, y lo más preocupante, es que medican a los niños”.

Hay mujeres venezolanas que piden limosna con 3 y 4 niños para conmover más a la comunidad, denunció por su parte un ciudadano que no quiso ser identificado. “Se nota que no son sus hijos por el trato a veces inhumano que les dan a las criaturas”.

¿CÓMO CONSIGUEN A LOS NIÑOS?

Los venezolanos van a los asentamientos donde residen personas de escasos recursos, donde abordan a las familias o madres con dificultades económicas, a las que le proponen el alquiler de sus hijos. También esta maniobra la hacen en hostales ubicados en la zona céntrica de la capital santandereana, donde convencen a mujeres de pocos ingresos económicos para que le cedan sus hijos a cambio de dinero. De igual modo “los inescrupulosos también se aprovechan de los migrantes que llegan con muchos problemas económicos, y que se hospedan en residencias del Centro. Hasta allí llegan para negociar con los responsables del menor y acuerdan el pago por el alquiler del niño”, dice Beltrán.

El mendigo venezolano acude a la residencia de la madre para alquilar al niño, el que es devuelto a su progenitora en horas de la tarde-noche.

De acuerdo con la investigación, los menores por los que más pagan dinero al día son los de brazos, ya que los mayores de cinco años no son ‘aptos’ porque son inquietos e imposibilitan el trabajo de los vendedores y limosneros.

¿QUÉ DICE LA POLICÍA?

Pese a los controles ejercidos por las autoridades, aún es fácil observar en las vías públicas un alto número de niños que son explotados, por los extranjeros que se aprovechan del buen corazón de los bumangueses para solicitar dinero.

Los puntos de Bucaramanga donde existe mayor índice de mendicidad con niños prestados son los sectores del centro de la ciudad (carrera 15, calles 135 y 36), Cabecera, Avenida González Valencia, Plaza Guarín, y la carrera 27.

Mientras el hecho, día a día coge notoriedad, el Comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, Brigadier General Manuel Vázquez, ha indicado que “hacemos permanentes controles contra la mendicidad en menores, y ahora vamos a intensificar los esfuerzos para evitar que nuestros niños sigan siendo explotados de esta manera”.

Por su parte, voceros del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF-, dijeron que ya han identificado casos, con los llamados Equipos Móviles de Protección Integral (EMPI), que identifican posibles casos de niños, niñas y adolescentes con fines de mendicidad ajena. 

A la par, el mismo ICBF denunció ante la Fiscalía el hecho; por su parte, la Personería hizo un llamado a la comunidad para que no se le dé dinero a las personas que estarían cometiendo este delito. “No apoyen esta situación, lamentablemente estamos apoyando una red de corrupción que está vulnerando todos los derechos de los niños”, solicitó Rafael Picón el Personero encargado de Bucaramanga.

GOBIERNO LOCAL LO NIEGA

Por su parte, Luz Esperanza Bernal, Subsecretaria del Interior de Bucaramanga, aseguró al término de un Consejo de Seguridad adelantado esta semana, que en la ciudad no se está presentando la situación denunciada por Jaime Andrés Beltrán. Dijo que “continuamos con las estrategias que estamos aplicando desde el año pasado. Según la información suministrada, aquí (en Bucaramanga) no se alquilan a menores para la mendicidad, se encuentran personas de nacionalidad venezolana junto con sus hijos. El ICBF nos confirmó que son del núcleo familiar”.