En La Modelo de Bucaramanga: Hacinamiento en los patios provoca fugas internas

Es tanta la superpoblación en algunos patios, que los internos se desplazan hacia otros para buscar mejor calidad de vida.

El hacinamiento en la población carcelaria, además de ser en una preocupación de las autoridades, se ha convertido en una situación que ha llevado a los internos a “fugarse” de patio en patio, en busca de un mejor vivir.

Eso se desprende de las denuncias que hace el sindicato del INPEC en Bucaramanga, cuyos voceros sostienen que “desde hace tiempos estamos trabajando en malas condiciones laborales, provocado por el hacinamiento al interior del centro penitenciario.

Para el INPEC, la presencia de tantas personas, por lo menos en el patio 3, genera problemas internos que no han sido atendidos por las directivas. 

El presidente del sindicato del INPEC  en Santander, Diego Muñoz, denunció que ahora los reclusos están rompiendo las paredes que dividen los patios para fugarse de manera interna. “Ellos se fugan de un patio hacia otro y eso pone en peligro la presencia de otros internos, porque pueden generar riñas o incluso asesinatos“.

La situación es grave, dice Muñoz, si se tiene en cuenta que las paredes no pueden ser arregladas tan rápidamente, ya que la agilidad de los trabajos depende de los trámites administrativos que están a cargo de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios –USPEC-. 

POCA CAPACIDAD DE VIGILANCIA 

De acuerdo con lo manifestado en la denuncia, en la cárcel Modelo de Bucaramanga solo trabajan 40 dragoneantes, que no alcanzan para la obligación de vigilar a cerca de tres mil internos.

Pero, además, esa labor se intensifica para los dragoneantes, pues no solo tienen la obligación de la vigilancia que prestan al interior del penal, ya que tienen también que repartir su tiempo para asistir a audiencias y citas médicas de los internos.

La cárcel Modelo de Bucaramanga, cuando fue dada al servicio (24 de febrero de 1961) tenía capacidad para albergar a 800 internos; hoy, 58 años después, tiene en sus patios más de 3.000 personas, pese a que hace unos meses salió del penal con rumbo a la cárcel de mediana seguridad de Palogordo, un buen número de reclusos.