Capturado, exgobernador de Santander

Hugo Aguilar Naranjo, quien fue gobernador de Santander entre el 2004 y 2007, fue capturado por el CTI de la policía, en cumplimiento de una orden judicial al serle revocad la libertad condicional de la que gozaba, luego de la apertura de investigación por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

La captura fue ejecutada mediante operativo cumplido por integrantes de la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, en el aeropuerto Palonegro del municipio de Lebrija, cuando el exgobernador se disponía a viajar a Bogotá.

Al revocarle libertad condicional al exgobernador Aguilar Naranjo, la Corte Suprema de Justicia pide que se le investigue por posible fraude procesal.

EL PROCESO

En un proceso que inició la Fiscalía en 2018, el exgobernador de Santander, fue llamado a juicio por lavado de activos y enriquecimiento ilícito. Por haber engañado a la Unidad de Víctimas sobre su condición económica, la Corte Suprema lo envía de nuevo a prisión.

Luego de su captura en febrero del año pasado junto con su esposa Mónica Barrera y el particular Yeison Albeiro Sáenz, Aguilar recobró su libertad, pero fue llamado a juicio por enriquecimiento ilícito y lavado de activos. El organismo investigativo sostiene que Aguilar no tiene los soportes para justificar su patrimonio, que supera los $2.500 millones, y que, incluso, el divorcio con su hoy exesposa, Mónica María Barrera, fue tan solo una estrategia para ocultar sus bienes -y esquivar así el pago de la multa que se le impuso-. Él, por su parte, se declara inocente de las acusaciones en su contra.

Ese expediente terminó afectando su libertad condicional, la que consiguió el 4 de mayo de 2015 con un juzgado de ejecución de penas de San Gil (Santander).

Aguilar para recobrar su libertad condicional, ofreció pagar $500.000 mensuales a la Unidad de Víctimas mientras su esposa tenía un patrimonio que superaba los $10.000 millones. De seguir pagando $500.000 cada mes, Aguilar habría necesitado de 12.000 meses para cubrir su deuda con la justicia y las víctimas. 

El 15 de julio de 2014, Aguilar comenzó a pagar la suma que ofreció, tras pactarlo de esa manera con la Unidad de Víctimas. Al año siguiente solicitó la libertad condicional y la justicia, al ver que había pagado unos cinco años de cárcel -contando año y medio de redención de pena y más de tres años de detención física-, Aguilar volvió a ser hombre libre, aunque estaba en periodo de prueba por tres años más. Pero, al saberse de su Porsche, la Procuraduría alegó que el coronel (r) “mintió a la administración pública sobre su real capacidad económica“. 

En 2017, luego de conocerse la foto del Porsche conducido por Hugo Aguilar, acompañado por su esposa Mónica Barrera, la Procuraduría General de la Nación pidió que se revocara la libertad del exgobernador, pero el juzgado rechazó la petición, a la cual, por supuesto, se opuso Aguilar. El asunto terminó en manos de la Corte Suprema de Justicia, ante la que la Procuraduría alegó que Aguilar “incumplió la obligación de buena conducta a la que se comprometió”. 

La Procuraduría criticó que el carro Porshe que estaba a nombre de Mónica Barrera, fuera traspasado a nombre de Yeison Albeiro Sáenz, quien, según las investigaciones, no tenía la capacidad financiera de comprar un automotor de esa naturaleza. Por eso mismo, Sáenz también fue procesado por la Fiscalía.

AGUILAR MINTIÓ

Con esos elementos sobre la mesa, la Corte Suprema concluyó que Hugo Aguilar hizo un “ardid” con la Unidad de Víctimas, lo que “constituye la prueba de un mal comportamiento social, en el ámbito de la relación de Aguilar Naranjo para con la administración, esta judicatura y la misma sociedad, el cual no es intrascendente, como lo reclama su apoderado“, reprochó el alto tribunal. En resumen, para la Corte, Aguilar abusó de la buena fe del sistema judicial y de las entidades del Estado. 

La Corte dejó claro que no estaba exigiendo el pago de la multa, sino que estaba evaluando de parte del exgobernador “un comportamiento de engaño a la administración y a la misma judicatura, el cual tienen relevancia para el derecho penal y el trámite de la revocatoria de la libertad condicional“.

La corporación reiteró que Aguilar incumplió su compromiso de mostrar buena conducta, que aplicaba para “los aspectos personal, familiar y social“, y, así las cosas, andar en Porsche tras haberle dicho al Estado que su condición económica era “precaria” le costó de nuevo su libertad y ahora le espera un proceso por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, exgobernador de Santander (2004-2007), es presentado ante un juez de control de garantías de Bogotá.